viernes, 5 de septiembre de 2008

NUNCA

NUNCA ME DI CUENTA, y si lo hice me negaré aquí mismo, sólo para hacerlo más poético.

NUNCA PENSE, no porque esa capacidad se me estuviera quitada, sino porque era más barato no hacerlo.

NUNCA IDEALICE, porque si lo hago algún día puedo darme de golpes con la realidad.

NUNCA CREI, no porque no estuviera en mi naturaleza, sino porque en algunas ocasiones la considero hermana gemela de la idealización.

NUNCA ME DI CUENTA, NUNCA PENSE, NUNCA IDEALICE, NUNCA CREI que pudiera desahogar mi espíritu en una simple hoja, pero como dije al principio, me negaré aquí mismo, solo para hacerlo mas poético.

MALEABLE

Últimamente he dejado de escribir, ¿Era por falta de inspiración o por dejadez? En estos momentos ni yo misma lo recuerdo.

El caso es que engavetado, como muchas otras cosas, anda por ahí un hombre que espera que libere su espíritu, que llora un pasado inexistente y que tiene por delante un futuro que, aunque conozco mejor que el mío, no me he atrevido a escribir.

Además de este fantasma solitario, andan por ahí personajes que he tomado prestado de sus autores originales para desdoblarlos solo por el puro placer de verlos hacer lo que yo quiera, claro, que todo esto sin olvidar hacer justa mención de aquellos que sacrificaron horas de sueños para crearlos.

Con todo esto en mente, que al final viene siendo nada en realidad, he tomado mi lapicero, si, esto nació en un papel con varias manchas en mis dedos. He empezado a escribir y me di cuenta lo natural que a veces me puede resultar, tan natural como respirar, aunque a veces seamos conscientes de esto cuando nos falta el aire, de igual forma me di cuenta que esto era normal.

Para mí, dentro de lo que cabe, es normal ver una hoja en blanco y desear escribirla con cosas, que a veces atentan contra la realidad, pero que aun así son permitidas, reconfortantes y maleables. Porque algo, como este mismo escrito puede empezar como algo en tu mente, transformarse en una hoja y remodelarse en el ordenador.