Recuerdo aquellas tardes de verano en las que solía pasarme horas bajo el árbol de mango que había en la parte trasera de mi casa. Aquellas noches en las que todos los chicos salíamos a jugar y no entrábamos hasta bien tarde.Aquel sitio donde perfeccioné mi habla, donde sentí miedo, donde lloré por alguna reprimenda materna, donde celebré un sinnúmero de cumpleaños, donde adquirí aquellas cicatrices que recuerdan días de juegos.
Pero ya aquel sitio solo existe en mi memoria, aquel patio, aquella casa y aquellos amigos no son lo que eran.
Mi casa dejó de serlo para convertirse en un taller, ya nadie se volverá a sentar debajo del árbol de mango en las tardes de verano.


Hay ciertas amistades que son valiosas por estar en desacuerdo con uno, por decirte su opinion aun sabiendo que no es la misma tuya, asi pasa con este amigo. En lo unico en que estamos de acuedo es en que no lo estamos.
El lunes nueve de julio fue la huelga general de labores. El pueblo pide por varias cosas, pero el gobierno da un metro.
Acabo de entrar a un blog y conocí a una chica que es como yo, pero mejor. ¿Será la edad? Bueno, pero parece contestar muchas cosas que aún son una incertidumbre para mi.